sábado, 27 de septiembre de 2008

Desde hoy he prohibido a mis ojos el mirarte de nuevo a la cara. Tienes algo que acaba conmigo, que a mi mente de mi alma la separa. Tengo que renunciar a amarte, antes que ya no tenga remedio.
Si mi vida dejára a tu suerte, mi camino será un cementerio. . . y basta ya de tu inocencia, de esta forma tan absurda de ver a diario como echas a la basura mi corazón . .
lo que te doy con tanta fe . . de ver en ti felicidad
Pero me llevaré la dignidad de no caer más en tu juego. Haré de todo mi interior nuevos senderos. Y lloraré hasta lograr que algun día ya no te puedo recordar

No hay comentarios: